La
soya puede contribuir en la prevención de la diabetes y ayudar
en el manejo clínico de pacientes diabéticos.
La ingestión de leguminosas reduce el riesgo de desarrollar
diabetes en la misma forma que protege contra la obesidad, ya que
las leguminosas son ricas en fibra, bajas en grasa y tienen índices
glicémicos bajos.
La obesidad es el principal factor para desarrollar diabetes ya que
contribuye en cerca del 70% en la prevalencia del desarrollo de esta
enfermedad.
Los alimentos ricos en fibra y altos en proteína pueden ayudar
en el manejo para la reducción de peso, por lo que simultáneamente
contribuyen en la prevención de la diabetes. Diferentes estudios
clínicos han mostrado una asociación inversa entre el
consumo total de fibra dietaria y el riesgo de diabetes tipo 2 .
Otros estudios sugieren que los alimentos con índices glicémicos
bajos, como las leguminosas, tienen efectos protectores contra el
desarrollo de la diabetes, mientras que los alimentos con índices
glicémicos altos, se correlacionan positiva y significativamente
con un mayor riesgo.
Además de contribuir en la reducción de peso y su posterior
manejo, el aumento en el consumo de fibra dietaria mejora el control
de la glicemia, aumenta la sensibilidad a la insulina y mejora la
concentración de los lípidos en el suero.
En especial, los frijoles son digeridos lentamente por lo que producen
bajas respuestas glicémicas e insulínicas.
En sujetos sanos, la respuesta glicémica a 5 diferentes leguminosas
(garbanzos, chícharos, frijoles negros, habichuelas y frijoles
blancos) fue muy variable, pero todas fueron inferiores a la producida
por el pan blanco.
La soya en particular, tiene un bajo índice glicémico,
es rica en f itatos, fibra soluble y taninos, los cuales se correlacionan
de manera inversa con la digestión de los hidratos de carbono
y la respuesta glicémica.
En sujetos con intolerancia a la glucosa, la suplementación
con fibra de soya mejoró su tolerancia a la glucosa y su respuesta
a la insulina.